Lectura Bíblica - Día 93 - Viernes - 09-11-2023 - Éxodo Capítulo 1 al 4
Lectura Bíblica - Día 93 - Viernes - 09-11-2023 - Éxodo Capítulo 1 al 4 - También En Audio
Éxodo Capítulo 1
Estos son los nombres de los hijos de Israel que, habiendo sido llevados a Egipto con Jacob su padre, entraron cada uno con su familia: Rubén, Simeón, Leví y Judá, Isacar, Zabulón y Benjamín, Dan y Neftalí, Gad y Aser, (pues José estaba en Egipto). Y toda la parentela de Jacob fueron setenta y cinco almas. Y murió José y todos sus hermanos y toda aquella generación, pero los hijos de Israel fueron acrecentados y multiplicados, y llegaron a ser numerosos y se fortalecían en extremo y se llenaba de ellos la tierra. Entonces se hizo levantar en Egipto a un rey diferente, que no había conocido a José, y dijo a su pueblo: Ciertamente el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros. Vamos, procedamos contra él con astucia, no sea que, siendo multiplicado, cuando llegue una guerra se añada a quienes nos aborrecen y luche contra nosotros y se marche de esta tierra. Y les impusieron capataces de trabajos forzados para que los abrumaran con sus cargas. Así se edificaron para Faraón las ciudades almacenes de Pitón y Rameses. Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y esparcían. Y los egipcios aborrecieron en gran manera a los hijos de Israel. Los egipcios esclavizaron a los hijos de Israel con tiranía, y amargaron su vida con duro trabajo de arcilla y adobes, con toda clase de labores del campo y con toda suerte de trabajos en que tuvieron que servir por causa de la opresión. Entonces el rey de Egipto habló a las parteras hebreas (el nombre de la primera era Sifra y el nombre de la segunda Puá) y dijo: Cuando asistáis al parto a las hebreas, observad las dos piedras. Si es hijo, hacedlo morir, y si es hija, que viva. Pero las parteras tuvieron temor a Elohim y no hicieron conforme a lo que el rey de Egipto les había ordenado, sino que dejaron vivir a los niños, por lo cual el rey egipcio hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, y dejáis vivir a los niños? Y dijeron las parteras a Faraón: Las mujeres egipcias no son como las hebreas, robustas. Ellas dan a luz antes que la partera llegue a ellas. Y favoreció Elohim a las parteras, y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera y, por temer las parteras a Elohim, les daba a ellos descendencia. Pero Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: Echad al Nilo a todo hijo nacido de los hebreos, pero dejad con vida a toda hija.
Éxodo Capítulo 2
Un varón del linaje de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la cual concibió y dio a luz un hijo y, viéndolo hermoso, lo escondió tres meses. Pero no pudiendo ocultarlo más tiempo, tomó una arquilla de papiro y la calafateó con alquitrán y bitumen, y colocando en ella al niño, la dejó en el juncal, a la orilla del Nilo. Y su hermana se había situado a lo lejos para saber qué se haría con él. Entonces la hija de Faraón bajó a bañarse al Nilo y mientras sus doncellas andaban junto al Nilo, ella vio la arquilla en medio del juncal y envió a su esclava, y ella la recogió. Cuando la abrió vio un niñito llorando, y tuvo compasión de él, y dijo: ¡Este es uno de los niños de los hebreos! Entonces dijo su hermana a la hija de Faraón: ¿Quieres que llame a una nodriza de las hebreas para que te amamante este niño? Y la hija de Faraón le dijo: Vé. Y la muchacha fue y llamó a la madre del niño. La hija de Faraón le dijo: Guárdame a este niño, amamántamelo y yo te daré tu salario. Y la mujer tomó al niño y lo amamantó. Y cuando el niño hubo crecido, lo llevó a la hija de Faraón y le fue por hijo, y llamó su nombre Moisés al decir: De las aguas lo saqué. Sucedió en aquellos días que, siendo ya mayor, Moisés salió a sus hermanos y observó su servidumbre. Vio a un egipcio que azotaba a un hebreo de entre sus hermanos, y miró a uno y otro lado, y no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena. Al día siguiente salió, y he aquí dos hebreos reñían, y dijo al agresor: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? Y él respondió: ¿Quién te puso por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Quieres matarme como ayer mataste al egipcio? Y, atemorizado, Moisés dijo: ¡Ciertamente el asunto ha sido descubierto! Y Faraón oyó este asunto y procuró matar a Moisés, pero Moisés huyó de la presencia de Faraón y habitó en tierra de Madián. Allí, sentado junto a un pozo, vinieron las siete hijas que tenía el sacerdote de Madián a sacar agua y llenar los pilones para abrevar el rebaño de su padre. Pero llegaron los pastores y las echaron. Entonces Moisés se levantó en su defensa y abrevó el rebaño de ellas. Cuando ellas volvieron a Reuel su padre, este les dijo: ¿Por qué habéis venido tan pronto hoy? Y ellas dijeron: Un varón egipcio nos libró de mano de los pastores, y también diligentemente nos sacó el agua y abrevó el rebaño. Y dijo a sus hijas: ¿Y dónde está? ¿Por qué habéis abandonado a ese varón? Llamadlo para que coma de nuestro pan. Y Moisés aceptó habitar con aquel varón, quien dio a Moisés su hija Séfora. Ella le dio a luz un hijo, y él llamó su nombre Gersón, pues dijo: Forastero vine a ser en tierra ajena. Después de muchos días, el rey de Egipto murió, y los hijos de Israel gemían a causa de la esclavitud, y clamaron. Y por causa de la esclavitud, su clamor subió delante de Elohim, y oyó Elohim su gemido, y fue recordado Elohim de su pacto con Abraham e Isaac y Jacob. Y miró Elohim a los hijos de Israel, y llegó a ser conocido por ellos.
Éxodo Capítulo 3
Apacentaba Moisés el rebaño de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, y condujo el rebaño adentro del desierto y llegó al monte Horeb. Y el Ángel de Adonai se le apareció en una llama de fuego que salía de una zarza. Y él vio la zarza ardiendo con fuego, pero la zarza no era consumida. Y dijo Moisés: Iré y veré esta gran visión por qué no es consumida la zarza. Y viendo Adonai que iba a mirar, lo llamó Elohim de en medio de la zarza, y le dijo: ¡Moisés! ¡Moisés! Y él respondió: ¡Heme aquí! Y dijo: ¡No te acerques aquí! ¡Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar que pisas es tierra santa! Y dijo: Yo soy Elohim de tu padre: Elohim de Abraham, y Elohim de Isaac, y Elohim de Jacob. Entonces Moisés ocultó su rostro, porque tuvo temor de mirar a Elohim. Y dijo Adonai: Ciertamente vi la opresión de mi pueblo que está en Egipto y oí su gemido causado por sus opresores, porque conozco sus padecimientos. Descenderé, pues, para librarlo de mano de los egipcios y para hacerlo subir de ese país a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel, al lugar del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del gergeseo, del heveo y del jebuseo. Y ahora, he aquí el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta Mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ahora pues, ven para que te envíe a Faraón, a fin de que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Respondió Moisés a Elohim: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Él dijo: Porque Yo estaré contigo, y esta será la señal de que te he enviado: Cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Elohim sobre este monte. Dijo Moisés a Ha-Elohim: Cuando vaya a los hijos de Israel, y les diga: El Elohim de vuestros padres me ha enviado a vosotros, y me digan: ¿Cuál es su Nombre? ¿Qué les diré? Dijo Elohim a Moisés: YO SERÉ EL QUE SERÉ. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: YO SERÉ me ha enviado a vosotros. Dijo además Elohim a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: YHVH, el Elohim de vuestros padres, Elohim de Abraham, Elohim de Isaac y Elohim de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi Nombre para siempre, y con él se hará memoria de Mí de generación en generación. Vé, reúne a los ancianos de Israel, y diles: YHVH, Elohim de vuestros padres, Elohim de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció diciendo: En verdad os he visitado y he visto lo que se os hace en Egipto, y he dicho: Os haré subir de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del gergeseo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel. Y ellos atenderán a tu voz. Luego entrarás tú con los ancianos del concilio de Israel ante el rey de Egipto, y le diréis: YHVH, Elohim de los hebreos nos ha convocado. Iremos ya camino de tres días al desierto, para ofrecer sacrificios a YHVH, nuestro Elohim. Yo sé que el rey de Egipto no os dejará partir sino forzado por mano poderosa. Extenderé, pues, mi mano, y haré que Egipto sea golpeado con todos mis prodigios que haré en medio de él. Después de esto os dejará ir. Y daré gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios, y sucederá que cuando partiereis, no os iréis vacíos, sino que cada mujer pedirá a su vecina y al huésped de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y los pondréis sobre vuestros hijos e hijas, y así despojaréis a los egipcios.
Éxodo Capítulo 4
Pero respondiendo Moisés, dijo: ¿Y qué si no me creen, ni atienden mi voz, sino que dicen: YHVH no se te ha aparecido? Entonces YHVH le dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Arrójala al suelo. Y él la arrojó a la tierra, y se convirtió en una serpiente, y al verla Moisés retrocedía. Pero YHVH dijo a Moisés: Extiende tu mano y atrápala por su cola. Él alargando su mano, la sujetó, y se tornó vara en su palma. Esto es para que crean que YHVH, el Elohim de tus padres, Elohim de Abraham, Elohim de Isaac y Elohim de Jacob se te ha aparecido. Le dijo aún YHVH: Mete tu mano en tu pecho. Y él metió su mano en su pecho, y cuando la sacó, he aquí su mano hecha como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu pecho. Y él volvió su mano a su pecho, y cuando la sacó de su pecho, he aquí, estaba restaurada como su carne. Si no te creen ni obedecen la advertencia de la primera señal, creerán la advertencia de la última señal. Y si no creen a estas dos señales, ni obedecen tu advertencia, tomarás entonces de las aguas del Nilo y las derramarás sobre lo seco, y las aguas que saques del Nilo se convertirán en sangre sobre el suelo seco. Dijo entonces Moisés a YHVH: ¡Te ruego, oh Adonai! No soy hombre elocuente, desde ayer ni anteayer, ni desde que hablaste a tu esclavo. Soy torpe de boca y torpe de lengua. Pero YHVH le respondió: ¿Y quién dio boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo y al vidente y al ciego? ¿No soy Yo YHVH? Y ahora ve, y Yo estaré con tu boca y te enseñaré lo que hablarás. Pero dijo: ¡Oh Adonai, envía por otro, envía! Pero fue encendida la ira de YHVH contra Moisés, y dijo: ¿No es Aarón, el levita, tu hermano? Yo sé que ciertamente él hablará, y también he aquí, él sale a tu encuentro. Cuando él te vea, será alegrado en su corazón, y hablarás con él, y pondrás las palabras en su boca, y Yo estaré con tu boca y con su boca, y os enseñaré lo que debáis hacer. Él hablará por ti al pueblo, y te servirá de vocero, y tú le serás por Elohim. Y llevarás en tu mano esta vara que fue transformada en serpiente, con la cual harás las señales. Y encaminado Moisés, volvió a su suegro Jetro, y dijo: Iré y volveré a mis hermanos que están en Egipto, y veré si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Vé en paz. Dijo YHVH a Moisés en Madián: Vé, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los que buscaban tu vida. Tomó, pues, Moisés a su mujer y a sus hijos, los hizo montar sobre el asno, y regresó a la tierra de Egipto. Y tomó Moisés la vara de Ha-Elohim en su mano, pues YHVH había dicho a Moisés: Cuando vuelvas a Egipto considera todos los prodigios que he puesto en tu mano, y los harás en presencia de Faraón, aunque Yo mismo endureceré su corazón, y no dejará ir al pueblo. Y dirás a Faraón: Así ha dicho YHVH: Israel es mi hijo, mi primogénito, y te digo: Deja ir a mi hijo para que me sirva; pero tú rehusarás dejarlo ir. He aquí Yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. Y ocurrió por el camino, en una posada, que el Ángel de YHVH le salió al encuentro y procuró hacerlo morir. Pero Séfora, tomando un pedernal afilado, cortó el prepucio de su hijo, y tirándolo a los pies de él, dijo: ¡Me eres esposo de sangre! Entonces se apartó de él, mientras ella decía: Esposo de sangre eres, por la circuncisión. Y YHVH había dicho a Aarón: Vé al desierto al encuentro de Moisés. Y él fue y lo encontró en el monte de Ha-Elohim, y lo besó. Y Moisés declaró a Aarón todas las palabras con que YHVH lo había enviado, y todas las señales que le había ordenado. Y Moisés fue encaminado con Aarón y reunieron a los ancianos de los hijos de Israel. Y habló Aarón todas las palabras que YHVH había hablado a Moisés, e hizo las señales ante los ojos del pueblo. Y creyó el pueblo y fue alegrado, porque YHVH había visitado a los hijos de Israel y visto su aflicción. Y el pueblo hizo reverencia y se postró.
Comentarios
Publicar un comentario